El soldado desconocido
- “La paciencia de una ostra”.
ELPAIS.com – Fútbol
El Espanyol, un gol y mucho sufrimiento
Añoraba el Espanyol un partido manso, de corriente estable, sin ventiscas de por medio, que sirviera para cicatrizar la reciente herida de la Copa ante el Mirandés. Se encontró, en cambio, con una riada que, cuando parecía llevarle a buen puerto, lo arrastró al centro de un pantano en el que no supo hacer pie. Lo consiguió, sin embargo, tras aprovechar un error de Aouate, que, además, terminaría expulsado, pero con un ojo puesto en el reloj y el otro en su portero, Casilla, que funcionó como ancla en medio de la tormenta.
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Hercúleo Llorente
Por elevación. Con el remate aéreo como medio y como fin y Llorente como fetiche, el Athletic hizo caja en Vallecas. Tres goles de su delantero -dos de ellos de cabeza, como 15 de los 30 que suman los de Bielsa-, destartalaron al Rayo, con tiritona cuando el balón sobrevolaba su área ante la inabarcable figura del punta.

El Madrid se basta con una pierna
Sin una nota de más, el Madrid despachó al colista con un ejercicio de trámite tras una semana tan intensa. Apuró lo justo sus múltiples recursos y con un par de acelerones después del descanso mandó a la lona al Zaragoza, que se despertó de repente de un sueño que nunca mereció, un gol de ventaja a los 10 minutos en su único remate con gancho en toda la noche. No tuvo más dictado, una menudencia ante un equipo como el Madrid, que en encuentros como estos se basta con una pierna.

Alves: “Aquí no se tira nada”
Siete puntos de distancia respecto al Madrid cumplida la primera jornada de la segunda vuelta se antoja una distancia preocupante para que el Barça renueve el título de Liga. “No sé que pasará pero lucharemos hasta el final. Obviamente es mejor estar a cinco puntos que a siete”, expresó Guardiola. El Barça no encontró el gol y Messi no se convirtió esta vez en el mesías azulgrana. Le faltó aire, frescura en la creación y acierto en el remate al conjunto de Guardiola que una vez más se dejó dos puntos en una visita que a priori, por el momento actual del Villarreal, se intuía salvable. Una derrota y cinco empates a domicilio obligan al Barça a una remontada épica sobre el mejor Madrid desde que Mourinho se hiciese cargo del equipo blanco. “Es una ventaja importante, pero he visto cosas más difíciles. Aquí no se tira nada”, contó Alves que solo puso un reproche al partido del Barça. “Sin gol no podemos ganar”, resumió el brasileño. “Después del esfuerzo del miércoles y ante un rival como el Villarreal estoy muy satisfecho con el partido. Hemos jugado bien y hemos corrido mucho. Hemos hecho todo para ganar”, reflexionó el técnico azulgrana.

El Espanyol, un gol y mucho sufrimiento
Añoraba el Espanyol un partido manso, de corriente estable, sin ventiscas de por medio que sirviera para cicatrizar la reciente herida de la Copa ante el Mirandés. Se encontró en cambio con una riada que cuando parecía llevarle a buen puerto lo arrastró al centro de un pantano en el que no supo hacer pie. Lo consiguió, sin embargo, tras aprovechar un error de Aouate que además terminaría expulsado, pero con un ojo puesto en el reloj y el otro en su portero, Casilla, que funcionó como ancla en medio de la tormenta.






