Garzón y el arbitraje español
- “Si buscáramos patrocinio para los árbitros propondría empezar por el Instituto Real Nacional para los Ciegos”. Paul Durkin, exárbitro inglés
ELPAIS.com – Fútbol
Castro deshiela Son Moix
Un impecable libre directo ejecutado por el uruguayo ‘Chori’ Castro resolvió un duelo entre el Mallorca y el Betis que a punto estuvo de suspenderse por la nevada que ayer blanqueó por completo Palma. Amaneció el Iberostar Estadi cubierto por un manto de diez centímetros de nieve y no fue hasta primera hora de la tarde que el árbitro, Velasco Carballo, decidió autorizar la disputa del encuentro.
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Dos modestos al ataque
Valió la pena, pese al frío. Dos equipos modestos al ataque, sin especular ni un átomo. Hasta el final. Son casi dos meses sin ganar en Liga, pero el Levante parece salir de la crisis. Ha recuperado el brío, aunque sigue sin contar con la suerte. Hizo debutar al delantero argelino Ghezzal y este dejó buenas sensaciones. El Racing tuvo personalidad. No renunció a nada. Y marcó en una jugada preciosa, llena de toques. Puede estar orgulloso.

De la alegría a la angustia
La angustia ha desbancado a la alegría en el Barça. Los partidos son muy sufridos, los postes devuelven los remates, los goles tardan mucho en llegar y las lesiones se suceden, cada vez con mayor gravedad, como la que sufrió anoche Busquets. No hay ninguna imagen reconocible. Messi, por ejemplo, se ha dejado barba o lleva un par de días sin afeitarse, y la cara de Guardiola parece la de San Juan de la Cruz. Va y viene el equipo azulgrana al compás de Alves, de manera que a una jugada excepcional le sucede el mayor de los errores. Juega el Barcelona al límite, sobreexcitado, y así es muy difícil ganar, tanto da que haga calor como frío. Alcanzar la victoria, fue ayer un calvario.

“Tello es una bala”
Alertada por el frío siberiano, la hinchada acudió muy preparada al partido y el club incluso dispuso gorro, guantes y bufanda para que sus empleados pudieran combatir las bajas temperaturas. El termómetro, en cualquier caso, rondó los cero grados y hubo futbolistas, como el capitán Puyol, que jugaron, como es su costumbre, con manga corta. No fue para nada la noche más fría del Camp Nou. Aunque no sobraba el abrigo, no hizo falta sacar la manta, ni se añoró la petaca ni el tabaco. La noche fue plácida.

El Madrid merece más
Es otra gran virtud de este Madrid. En la Liga de largo recorrido no concibe estaciones de paso. Ni siquiera en una noche polar, con un campo duro, hormigonado por las heladas, el viento desatado y la pelota de brinco en brinco como en un paisaje lunar. Allá donde sucumbió el Barça y ante un vecino más al alza que entonces, el Madrid tuvo la respuesta adecuada. No pasó el rodillo como en tantos otros encuentros, pero más por su desdicha en ataque, donde acostumbra a ser fulminante, que por los méritos de su rival, al que destiñó por completo, sobre todo en el primer acto.

Castro deshiela Son Moix
Un impecable libre directo ejecutado por el uruguayo ‘Chori’ Castro resolvió un duelo entre el Mallorca y el Betis que a punto estuvo de suspenderse por la nevada que ayer blanqueó por completo Palma. Amaneció el Iberostar Estadi cubierto por un manto de 10 centímetros de nieve y no fue hasta primera hora de la tarde que el árbitro, Velasco Carballo, decidió autorizar la disputa del encuentro.

La onda expansiva de Oxlade-Chamberlain
Acababa de renovar con el Southampton, pero la oferta del Arsenal (17,3 millones) era tan jugosa para el club como para el futbolista, la nueva perla del fútbol inglés. Algo que le importaba poco a Nigel Adkins, entrenador de los Saints, reacio a venderlo, por más que su opinión fuera secundaria. Alex Oxlade-Chamberlain (Portsmouth, Inglaterra; 1995), siempre de ideas fijas, decidió resolver el entuerto por la vía rápida; entró en el despacho del técnico y le explicó que oportunidades como esa no se dan cada día. “Le expresé mis sentimientos”, revela el extremo, una bala de difícil detención; “y le dije que podía pasar otro año en la Championship [Segunda División], pero que lo creía inoportuno porque podía lesionarme y perder la oportunidad”. Para Alex no había vuelta de hoja; Arsène Wenger ya le había convencido -le ofreció contrato con el primer equipo- y poco le importaba que le comparasen con Bale -al Tottenham con 17 años- o Walcott -al Arsenal con 16-, con quien pelearía por un puesto. Ahora parece habérselo ganado. “Al principio del curso no estaba preparado”, cuenta Wenger. “Pero en poco tiempo se ha convertido en un jugador importante que puede marcar la diferencia”. Así se lo aclaró al Blackburn (7-1) con dos goles y un partido para enmarcar, habilidoso como pocos en el quiebro, sprinter por definición y más que notable en el último pase.




